Golfo de México vs. Golfo de América: 500 años de historia contra un delirio presidencial

¿El Golfo de América?

Donald Trump puede ordenar que el gobierno de Estados Unidos escriba “Gulf of America”.

Lo que un presidente no puede hacer por decreto es borrar siglos de cartografía.

El nombre Golfo de México ya aparecía en mapas cuando Estados Unidos todavía no existía como país y cuando el México moderno tampoco había nacido.

El nombre es mucho más viejo que Estados Unidos

La prueba no necesita demasiada interpretación.

La Library of Congress conserva un mapa español de 1755 cuyo título dice literalmente Mapa marítimo del Golfo de México e islas de la América. Estados Unidos declararía su independencia hasta 1776, más de veinte años después. 

Y la región ya aparecía representada en cartografía europea desde principios del siglo XVI. Un atlas náutico de 1519 conservado por la Library of Congress muestra claramente el golfo entre Florida, Yucatán y Cuba. 

Así que no: “México” no apareció ahí porque la República Mexicana decidiera ponerle su nombre al mar.

¿Cómo podía llamarse México si México aún no existía?

Porque México es un nombre mucho más antiguo que el Estado mexicano moderno.

Los mexicas fundaron México-Tenochtitlan alrededor de 1325, siglos antes de la independencia mexicana. El INAH documenta ese nombre y el papel de la ciudad como capital del poder mexica. 

Después de la conquista, el nombre México continuó utilizándose y acabó designando territorios mucho mayores.

Por eso es perfectamente posible encontrar un Golfo de México siglos antes de que existiera una nación independiente llamada México.

Entonces llegó “Gulf of America”

En enero de 2025, Donald Trump ordenó que las agencias federales estadounidenses adoptaran el nombre Gulf of America para uso oficial del gobierno de Estados Unidos.

Eso puede cambiar cómo aparece el lugar en documentos, bases de datos y mapas oficiales estadounidenses.

Pero una decisión administrativa moderna no vuelve históricamente nuevo a un accidente geográfico cuyo nombre lleva siglos documentado.

Ahí está la diferencia entre cambiar una nomenclatura oficial y reescribir la historia del nombre.

El mapa de 1755 tiene un detalle delicioso

El título completo habla del:

“Golfo de México e islas de la América”. 

Es decir, hace 270 años los cartógrafos españoles no parecían tener demasiados problemas para distinguir entre México y América en la misma oración.

La historia a veces tiene un sentido del humor extraordinario.

¿Cómo deberíamos llamarlo?

Para mí, Golfo de México.

No porque México moderno tenga derechos de propiedad sobre el agua, sino porque es un nombre histórico consolidado durante siglos y nacido mucho antes de las fronteras políticas actuales.

Estados Unidos puede utilizar “Gulf of America” en su nomenclatura oficial.

Perfectamente válido dentro de su administración.

Pero pretender que 500 años de historia cartográfica desaparecen con una firma presidencial requiere algo más poderoso que una orden ejecutiva.

Probablemente una máquina del tiempo.